El comercio de carne de cerdo y productos derivados hacia el exterior alcanzó un nuevo hito con la liquidación de más de diez millones de dólares entre enero y mayo. El crecimiento interanual fue superior al 150%, según datos que el Gobierno difundió sobre esta actividad comercial.

En esos cinco meses, se embarcaron aproximadamente 7645 toneladas de cortes porcinos, demostrando que existe una base productiva consolidada capaz de atender la demanda internacional. Los volúmenes registrados confirman que no se trata de operaciones puntuales sino de un flujo sostenido de negocios.

Durante muchos años, la ganadería porcina argentina ha ocupado un plano secundario en comparación con otras actividades ganaderas de mayor tradición exportadora. Sin embargo, los resultados que emergen de los primeros cinco meses del año desafían esta percepción histórica. El incremento de más del 150% es un indicador de cambio relevante.

Los diez millones de dólares que ingresan por la venta de carne porcina representan una contribución concreta al flujo de divisas que la economía nacional requiere. Para el sector específico, estos números constituyen una validación de su potencial competitivo en mercados internacionales cada vez más exigentes.

El Gobierno ha presentado estos resultados como parte de su estrategia integral de diversificación de las exportaciones argentinas. La idea es que nuevas cadenas productivas, como la porcina, vayan ganando relevancia y contribuyan a reducir la dependencia de productos tradicionales.

Si la tendencia observada en enero-mayo se mantiene durante los meses restantes, la carne porcina podría consolidarse como un renglón importante dentro de las prioridades exportadoras. Esto abriría oportunidades de inversión y expansión productiva en el sector, con efectos potencialmente positivos en términos de empleo y desarrollo rural en las zonas donde se concentra la actividad porcina.

Imagen: Mark Stebnicki / Pexels – Con informacion de TN

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