El propietario del lugar aseguró que alquiló el espacio sin conocer las actividades que se realizarían allí.

El dueño de la quinta donde se llevó a cabo una polémica fiesta conocida como “pool party” decidió hablar públicamente luego de que el caso tomara gran repercusión. En sus declaraciones aseguró que alquiló el lugar de manera habitual, como suele hacerlo con distintos clientes. Según explicó, no tenía conocimiento de quiénes serían los asistentes ni de las actividades que se desarrollarían durante el evento. El hombre sostuvo que su responsabilidad se limita a ofrecer el espacio para reuniones privadas. Por ese motivo, afirmó que se sorprendió al enterarse de la situación a través de los medios.

Durante la entrevista, el propietario expresó su preocupación por las acusaciones que comenzaron a circular. Señaló que en el momento del alquiler no existen mecanismos para investigar a las personas que reservan el lugar. “Cuando se alquila la quinta no se pregunta si sos delincuente”, afirmó para explicar su postura. También remarcó que el contrato firmado se limita al uso del predio y no contempla el control de las actividades internas. Según indicó, muchas personas alquilan el espacio para cumpleaños o reuniones familiares.

El hombre también pidió que se investigue lo ocurrido para esclarecer los hechos. Consideró injusto que se lo vincule con situaciones que, según dijo, desconocía por completo. Además, aseguró que colaborará con la Justicia si las autoridades lo requieren. Mientras tanto, señaló que continuará trabajando de la misma manera que lo ha hecho durante años. Su principal objetivo, afirmó, es demostrar que no tuvo participación en el episodio.

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