El condenado agredió físicamente a un trabajador de seguridad para sustraer una suma mínima de dinero y productos comestibles de una obra en construcción.
La justicia resolvió con celeridad la situación procesal de un individuo que protagonizó un hecho delictivo cargado de violencia innecesaria contra un trabajador humilde. Se confirmó que el imputado ira preso cinco anos por apunalar a un sereno para robarle 10 mil y dos paquetes de galletitas, tras un juicio abreviado donde reconoció la autoría del ataque. El hecho ocurrió durante la madrugada en un predio fabril, donde el agresor sorprendió a la víctima mientras realizaba su ronda de vigilancia habitual. A pesar de que el sereno no ofreció resistencia, el delincuente le propinó una herida de arma blanca para asegurar el botín y darse a la fuga rápidamente. La policía logró la captura del sospechoso a pocas cuadras del lugar gracias a la descripción brindada por el herido antes de ser trasladado al hospital. El tribunal consideró que la saña del ataque, dada la escasa cuantía de lo robado, demuestra una peligrosidad que amerita el cumplimiento efectivo de la pena en una unidad carcelaria. La víctima, por su parte, logró recuperarse de la lesión tras varios días de internación y prestó su testimonio fundamental para cerrar el expediente. Los peritos de criminalística hallaron el cuchillo utilizado en el asalto y los envoltorios de los productos sustraídos en poder del detenido. Este fallo busca dar un mensaje de firmeza ante los delitos cometidos contra trabajadores que cumplen tareas en horarios de alta exposición. El condenado ya contaba con antecedentes por robos menores, lo que influyó en la decisión de los magistrados de no otorgar beneficios de libertad condicional.





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