Luciano Pantano y Ana Conte, titulares de la sociedad dueña de la quinta en Pilar, presentaron un escrito cuestionando la competencia del juez actual. Con esta maniobra legal, lograron suspender la audiencia indagatoria, según La Nación.
La causa que investiga el patrimonio del tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, sufrió este lunes un nuevo freno procesal. Luciano Pantano y su madre, Ana Conte, señalados en el expediente como los presuntos testaferros del dirigente deportivo, lograron eludir la audiencia indagatoria prevista para la jornada mediante una estrategia legal que cuestiona la competencia del tribunal.
Ambos debían presentarse ante el juez Marcelo Aguinsky para dar explicaciones sobre su rol en la sociedad «Real Central», la firma que figura en los papeles como titular de la fastuosa quinta de Villa Rosa, en el partido de Pilar, cuya verdadera propiedad se atribuye a Toviggino. Sin embargo, en lugar de declarar, la defensa presentó un escrito impugnando la jurisdicción del magistrado.
Según confirmaron fuentes judiciales, el argumento central de Pantano y Conte es que el juez Aguinsky no es competente para investigar este caso. En su presentación, solicitaron que el expediente sea remitido a la justicia federal de Campana, alegando cuestiones territoriales vinculadas a la ubicación de los bienes investigados.
Esta maniobra técnica obligó a suspender la audiencia y abre un paréntesis en la investigación hasta que se resuelva la disputa de competencia. Mientras tanto, la Justicia busca determinar si madre e hijo actuaron efectivamente como prestanombres para ocultar el verdadero patrimonio de la mano derecha de Claudio «Chiqui» Tapia, en una causa que intenta echar luz sobre el origen de los fondos utilizados para adquirir propiedades de lujo.






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